-
Archives
- October 2010
- September 2010
- August 2010
- July 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- April 2006
- March 2006
- November 1999
- December 1969
-
Meta
Monthly Archives: February 2010
Presentations from Repositories and the Cloud Meeting
Presentations from the recent Repositories and the Cloud meeting, which was sponsored by Eduserv and JISC, and are now available.
Presentations included "Cloud-Based Projects at Belfast e-Science Centre," "Cloud Services for Repositories", "DuraCloud—Open Technologies and Services for Managing Durable Data in the Cloud," and "EPrints and the Cloud."
Read more about it at "Slides and Observations from [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Head, Library Systems and Web Services at Southwestern University
The A. Frank Smith, Jr. Library Center at Southwestern University is recruiting a Head, Library Systems and Web Services
Here's an excerpt from the ad:
This position serves as the system administrator for the library’s integrated library system (ILS), and also as webmaster for the library’s website. Responsible for library technology planning, support, and communication. Provides support [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
“Filtering, Piracy Surveillance, and Disobedience”
Sonia Katyal, Professor of Law at the Fordham University School of Law, has self-archived "Filtering, Piracy Surveillance, and Disobedience" in SSRN.
Here's an excerpt:
There has always been a cyclical relationship between the prevention of piracy and the protection of civil liberties. While civil liberties advocates previously warned about the aggressive nature of copyright protection initiatives, more [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Digital Library of Appalachia Project Director
The Appalachian College Association is recruiting a Digital Library of Appalachia Project Director (two-year contract consultant position).
Here's an excerpt from the ad:
The Digital Library of Appalachia Project Director is a two-year grant-funded position working within the Appalachian College Association (ACA) that is responsible for upgrading and enhancing the Digital Library of Appalachia (DLA). The ACA [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Over, Under, Around, and Through: Getting Around Barriers to EAD Implementation
OCLC Research has released Over, Under, Around, and Through: Getting Around Barriers to EAD Implementation.
Here's an excerpt from the announcement:
This report frames obstacles that archivists have experienced adopting Encoded Archival Description (EAD). It also suggests pathways to help archivists get out of the ruts, around the roadblocks and on the road to success.
Written by Michele [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Apple rumors: A cheaper iPhone, and mysteries of the iPad
A couple of recent Apple stories of note.
First, a Morgan Stanley analyst predicts Apple will introduce a new iPhone model with lower total cost of ownership (both hardware and service plan price) and new, possibly gesture-based functionality. There are no details or even guesses at what the new price points or functionality might be.
Of [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Quick Note: Dear Author’s ebook survey results – sort of
Remember the Dear Author survey I suggested you take? Well the results are in, but are not very useful
Dear Author will let you download the raw data or download a set of Powerpoint slides, but they are not giving us any hint of the results on their blog. Personally, I don’t need to [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Amazon lanza Kindle para la BlackBerry
Amazon acaba de lanzar (18/02/2010) el Kindle para Blackberry, una aplicación gracias a la cual los usuarios de Blackberry podrán acceder a los libros digitales disponibles para Kindle. Entre otros, podrán comprar libros, leerlos (a todo color), navegar por el catálogo y sincronitzar las anotaciones, los marcadores y la última página entre diferentes dispositivos. La [...] Continue reading
Posted in Uncategorized
Leave a comment
Astérix y Obélix, mucho más que un cómic para niños (IV)

Un collage de personajes pintorescos
El primer álbum se llamó ‘Astérix el Galo’ y el nombre del bajito y rubio protagonista aparece en el título de 19 de las 35 entregas, mientras que el de su rellenito y pelirrojo compañero apenas lo hace en tres ocasiones (sólo una más que el de César) y son 13 las ediciones en las que no sale ninguno en el título, en las que la única referencia a otro personaje de la aldea aparece en ‘El combate de los jefes’. Como todos sabemos, las aventuras generalmente se centran en la “concomitante y oximórica” pareja, pero la importancia del resto de los personajes va adquiriendo peso a lo largo de la colección. A continuación, comentaré brevemente la figura y el papel de algunos de los actores más destacados de la magna obra de Goscinny y Uderzo, obviando a Astérix y Obélix que, siendo la pareja protagonista, es bien conocida por todos:
Los habitantes de la Aldea Gala
Lo primero que hay que señalar es que el poblado de los galos no tiene otro nombre sino Aldea Gala. Mientras que todas las demás localizaciones tienen un origen real (Roma, Lutecia, Alejandría, Londinum, Hispalis…), de la aldea de irreductibles galos sólo conocemos su ubicación, en Armórica, noroeste galo.
Desde mi punto de vista, hay que dividir a los personajes de la aldea en dos grupos. El primero está compuesto por un trío formado por los personajes más cercanos a la pareja protagonista y el segundo por el resto de habitantes de la aldea, más o menos importantes dependiendo de la aventura.
Abraracúrcix, el jefe: también conocido en su momento como Abrazopartídix, pues su nombre francés deriva de “à bras raccourcis” (a brazo partido). Es el jefe de la Aldea Gala y está casado con la pequeña y malhumorada Karabella, que suele llamarle “cerdito”. Es un galo orgulloso de su raza y siempre presume de haber estado al lado de Vercingetórix, jefe de todas las tribus galas, en la batalla de Gergovia. En las ocasiones importantes suele ir sobre su escudo, aunque raro es el día que no acaba en el suelo por culpa de unos portadores un tanto despistados. Es un verdadero glotón, con un gusto por los jabalíes sólo superado por Obélix. Tiene por costumbre rodearse de Panorámix y sus guerreros para decidir los designios de la aldea. Siempre quiere encabezar las batallas pues es un hombre valiente que sólo teme una cosa: que el cielo le caiga sobre la cabeza.
Panorámix, el druida: su nombre proviene de “panoramique” (panorámico). Ocupa sus días recogiendo hierbas en el bosque para preparar sus brebajes, entre los que destaca la poción mágica, capaz de multiplicar la fuerza y la agilidad de un hombre durante cierto tiempo. Ejerce como una figura paternal en medio de tanto hombre-niño, salvaguardando el correcto uso de la poción y preocupándose por todos los peligros que pueden amenazar a su pueblo. Es un derroche de paciencia, virtud de la que hace gala cada vez que le tiene que negar a Obélix el consumo de la poción mágica. Y hay un elemento que me parece realmente destacable: es un druida arreligioso cuyo papel se acerca más al de consejero que al de autoridad religiosa. Digamos que no menta a Tutatis o Belenos más que cualquier otro de sus vecinos.
Ideáfix: este simpático perrito aparece por primera vez en la puerta de una charcutería de Lutecia en ‘La Vuelta a la Galia’, 5º álbum de la colección; desde ese momento comienza a seguir a Astérix y Obélix sin que estos le presten atención, los acompaña durante su tour por la Galia y acaba llegando a la aldea junto ellos. No es de extrañar que su nombre, Ideáfix (o Idéfix), surja pues de “idée fixe” (idea fija). En la siguiente publicación, ‘Astérix y Cleopatra’, ya aparece apadrinado por Obélix, con el que establece una relación especial. Es un perro de grandes cualidades, valiente en la batalla (no pocas veces le vemos perseguir y morder el culo a algún pobre legionario) y muy inteligente (saca a sus amigos del laberinto de la Pirámide y aprende a ladrar en vikingo en un santiamén en ‘La Gran Travesía’). Y además destaca por su conciencia ecologista, mostrándose especialmente sensible a la tala de árboles. Lo que difícilmente podrá aprender, por mucho que se empeñe su dueño, es a transportar menhires.
Asurancetúrix, el bardo: su nombre proviene de “assurance tout risque” (seguro a todo riesgo), por lo que también es (mal)llamado Seguroatodoriésguix. Es un habilidoso multi-instrumentista (con cierta inclinación por la lira) con un gran talento para la composición y poseedor de una voz muy personal. Lástima que en su aldea no encuentre un público que sepa apreciarlo, en parte por los chaparrones que caen cada vez que canta. Siempre está dispuesto a entonar una canción que narre las hazañas de los héroes o para despedirlos cuando salen de aventuras, pero nunca consigue hacerlo, pues Esautomátix, personaje poco amigo de la música del bardo, siempre está vigilándolo y dispuesto a clavarlo en el suelo con su martillo si hace falta. Aún así en alguna ocasión encuentra algún admirador, como un joven punky de Lutecia o todo el pueblo indio al que saca de la sequía con su voz. En los banquetes con los que acaban las historietas suele estar atado y amordazado para que no agüe la fiesta con su música (lo cual siempre me ha despertado cierta empatía por él, porque me daba pena…).
Esautomátix, el herrero: aparece ya en el primer álbum, con un aspecto regordete y no demasiada altura, y a medida que va convirtiéndose en un secundario habitual, Uderzo estiliza su figura hasta convertirlo en un tipo alto y forzudo, siempre vestido con su característico delantal de cuero de forja. Tiene mal carácter y siempre hace gala de él: siempre está chinchando a Ordenalfabétix por el mal olor de su pescado y la discusión suele acabar en bronca, no respeta a los ancianos (suele llamar “antepasado” a Edadepiédrix) y, sobre todo, odia la música de Asurancetúrix, al que impide hacer gala de su arte (“¡No, no cantarás!”) o directamente le pega una buena zurra.
Ordenalfabétix, el pescadero: un autónomo poco fiable cuya mercancía suele estar podrida o en dudoso estado. No soporta que nadie diga que su pescado está mal y no duda en acudir a los puños para impedirlo. Su puntería en el lanzamiento de pescado (a la cara de Esautomátix o Abraracúrcix) es legendaria.
Edadepiédrix: es el habitante más longevo de la aldea; tanto que en ‘Astérix y lo nunca visto’ conocemos a los personajes cuando eran unos críos y Edadepiédrix ya era por entonces un viejo cascarrabias. A pesar de su apariencia para los romanos es un adversario tan temible como cualquier otro cuando ha tomado poción mágica y corre tras ellos para apalearlos con su bastón. Además, su esposa (que no tiene otro nombre sino Señora Edadepiédrix) es la mujer más bella de la aldea, y es mucho más joven que él pero es la que gobierna la casa, obligando a su marido a fregar los platos y demás menesteres.
Hay otros personajes en la aldea, mucho más secundarios que los anteriores: además de las mujeres de Edadepiédrix y Abraracúrcix, está la de Ordenalfabétix, llamada Yelosumarín; no podemos olvidar a los porteadores del jefe y merece la pena mencionar al cartero Filatélix, que aparece en dos álbumes.
Los romanos
Julio César: es el principal antagonista de los galos pero, al igual que Astérix y Obélix no son unos héroes al uso (de hecho podríamos calificarlos perfectamente como ‘antihéroes’), el César tampoco es un ‘malo’ ortodoxo. Es un personaje complejo con el que Goscinny y Uderzo juegan sin faltarle al respeto a la figura histórica. Unas veces nos lo presentan noble y aristocrático, con un aspecto que recuerda al de las estatuas clásicas, otras veces lo vemos totalmente fuera de sí, desesperado por culpa de la rebeldía de los galos. Cuando está rodeado por sus senadores y demás “súbditos” se muestra como un hombre magno al que todos temen, mientras que frente a Cleopatra claudica ante sus extraordinarias belleza y personalidad, como cualquier otro hombre.
Vencer la resistencia de los galos se convierte en un reto personal para él, por lo que una y otra vez busca el modo de someterlos para poder decir, al fin, que ha conquistado toda la Galia. Para ello acude a planes de lo más diverso, a saber: las sucias armas del capitalismo de ‘Obélix y compañía’, los execrables métodos de Detritus en ‘La Cizaña’, la invasión inmobiliaria de ‘La residencia de los dioses’… Pero a pesar de todo esto, también se muestra como un rival honorable que sabe reconocer el valor de los galos, a los que respeta como los adversarios más duros que jamás ha tenido.
Brutus: el hijo adoptivo de Julio César es caricaturizado como un joven envidioso, apático y rencoroso, imagen muy alejada de la real, pues Marco Junio Bruto fue un romano de categoría, el romano más noble, como lo llamó Marco Antonio tras derrotarlo. En la colección vemos como ha de aguantar que César le repita una y otra vez aquello de ‘tu quoque, fili’, hasta el punto que en una de esas ocasiones, Brutus piensa para sí “¡Ya me está empezando a fastidiar con sus veladas alusiones! Un día de estos le voy a…”, como premonizando que algún día hará realizará un acto que sí se merecerá el reproche de ‘¿Tú también, hijo mío?’. Asimismo, aparece en diversos momentos jugando con un puñal y en una de esas ocasiones César le advierte: “Bruto, deja de jugar con ese cuchillo. Vas a terminar haciéndole daño a alguien…”. Según decía uno de nuestros lectores, Lograi, ésto aparece en la película ‘Las doce pruebas de Astérix’; es cierto, pero también lo podemos ver en una de las versiones del álbum ‘El adivino’.
Finalmente, en ‘El hijo de Astérix’ acaba traicionando a su padre al buscar la muerte de Cesarión, el hijo que Julio César tuvo con Cleopatra y (que acabó siendo el faraón Ptolomeo XVI) pretendiendo eliminar al niño que amenazaba su herencia. Ésto fue lo que en la realidad hizo Octavio Augusto (verdadero heredero de César según su propio testamento), que fue quien invadió Egipto para derrocar a la pareja Cleopatra-Marco Antonio y quien hizo matar al joven Cesarión para eliminar todo atisbo de duda sobre la herencia del nombre. Goscinny y Uderzo utilizan dicha historia para deshonrar al joven Brutus, futuro líder de la conspiración de senadores que acabaron asesinaron a César; es decir, mezclan ambas historias para poner a Brutus en su sitio: el del desleal que traicionó a César.
Además del César y su hijo adoptivo, las aventuras de Astérix y Obélix están repletas de personajes romanos que odiamos de niños pero que, con el tiempo, reconocemos como grandes secundarios (de entre todos ellos citaré algunos de los más interesantes). Caius Bonus, del que ya hablé en el post sobre las Citas latinas, es el primer centurión que sufre las consecuencias de intentar acabar con el pueblo de irreductibles galos. Perfectus Detritus, el harapiento y desagradable romano con el don de sembrar la discordia allá donde va en ‘La Cizaña’. Anguloagudus, el joven y emprendedor arquitecto al que César le encarga la construcción de un gran edifico de viviendas junto a la aldea gala en ‘La residencia de los dioses’. Cayo Coyuntural, el especulador que intenta contagiar el egoísmo capitalista a los galos en ‘Obélix y compañía’. Cerceroseix, el druida-espía al que sigue una enamoradiza mosca mensajera en ‘La odisea de Astérix’.
Y por último, mi preferido, Caius Pupus, el pequeño funcionario ‘Las doce pruebas de Astérix’, el único romano que no intenta acabar con los galos, ya que sólo se dedica a organizar y registrar los trabajos de Astérix y Obélix en ‘Las doce pruebas de Astérix’, y cuya peculiar forma de andar imitaba de pequeño, al igual que hacía Obélix en la película.
En el siguiente post repasaremos la figura de algunos de los personajes de otras regiones, como la bella Falbalá y su novio Tragicómix, Cleopatra y su arquitecto Numerobis, el bretón Buentórax, el faquir indio Ahivá, el pequeño hispano Sopalajo Arrierez y Torrezno, Grosebaff el normando, el corso Ocatarinetabelachitchix… sin olvidar a los piratas y, cómo no, a los jabalíes.
En Papel en Blanco | Astérix y Obélix, mucho más que un cómic para niños (I), (II) y (III)
Posted in Uncategorized
Leave a comment
‘Chocky’ de John Wyndham

Os voy a hablar de una historia de amor. Y es que lo que me ha pasado a mí con Chocky del escritor británico John Wyndham, no se puede definir de una forma más exacta. Fue verlo e inmediatamente sentí la necesidad de leerlo. Como en estos casos no suelo pensármelo mucho y no pongo muchos problemas, pues eso es lo que hice, leerlo y descubrir que estaba ante un libro fantástico. En esta ocasión mi amor sí estaba justificado…
Este libro ha hecho que me sienta como cuando era pequeñín y leía mis primeras novelas de ciencia ficción, con ese asombro inocente y absoluto que me produjeron en su día obras como Un mundo feliz de Aldous Huxley o Clones de Michael Marshall Smith. No obstante, Chocky fue escrito en el año 1968 y destila por cada una de sus páginas el mejor sabor clásico de este género, haciéndonos disfrutar en todo momento.
‘Chocky’ nos narra la vida del pequeño Matthew Gore, un niño (adoptado) de once años que empieza a tener un comportamiento un poco particular. Así, la historia comienza cuando su padre le escucha hablar aparentemente solo, no hay nadie con él y todo parece indicar que esta manteniendo un diálogo de lo más profundo, aunque no se escuche qué opina o dice la otra parte. Será así como los padres lleguen a la conclusión de que se trata de un amigo imaginario de Matthew, cosa para lo que está ya un poco mayorcito. Su hermana pequeña tuvo uno, Piff, y todavía recuerdan lo que costó que se fuera.
Pero poco a poco irán sucediéndose una serie de hechos que hacen que la teoría del amigo invisible no esté tan clara, Matthew empieza a utilizar extraños métodos en sus clases de física y matemáticas e incluso empieza a realizar las operaciones mediante el código binario. Será entonces, una noche en la que el chico se encuentra enfermo cuando les hable a sus padres por primera vez de Chocky, diciéndoles que no le deja dormir.

A partir de aquí John Wyndham nos va llevando a través de la novela de una forma magistral, sin dejar que durante un segundo dejemos de interesarnos por la historia y preocupándonos realmente por la situación. Por supuesto, me reservo varios episodios muy sorprendentes e inquietantes (por ejemplo, el de la natación y sus consecuencias), que son de lo mejor de esta historia, pero que llevarán a que los padres difieran en el punto de vista sobre Chocky. Mientras la madre sigue pensando (o queriendo pensar…) que Chocky es producto de la imaginación de Matthew, el padre se decanta por que un ser externo se ha introducido en la mente del chico, una especie de posesión, palabra que enferma a la madre con sólo escucharla.
Hay muchas partes alabables en ‘Chocky’ pero sin duda lo más llamativo es que Wyndham no descuida ningún aspecto, de manera que la historia es buena y está muy bien llevada, con un final efectivo, sin dejar lugar para nuestra imaginación pero convincente. Pero es que por otra parte, nos narra de una manera brillante el sufrimiento de toda la familia: los padres absolutamente desesperados sin saber qué hacer y a quién recurrir, la hermana pequeña que siente celos del ser que le ha quitado el protagonismo en la familia y, por encima de todo, nuestro protagonista Matthew, que se siente muchas veces rechazado y del que se ríen en la escuela, teniendo su momento cumbre cuando le pregunta a su padre si él cree que está loco, porque un amigo le ha dicho que los que hablan solos, están locos.

Nunca me había acercado a las historias de John Wyndham (ahora no entiendo cómo es posible…), nacido en 1903, pasó la primera parte de su trayectoria escribiendo relatos de ciencia ficción para revistas juveniles. Después de la Segunda Guerra Mundial empezará a escribir una serie de novelas donde se puede ver el trauma que la guerra causó en la clase media. Así, escribirá obras como Las crisálidas o El día de los trífidos (ya las estoy buscando…).
Teniendo en cuenta la fiebre ‘Chocky’ que se ha desatado en mí, me he encontrado con la noticia de que Spielberg ha comprado los derechos para convertirla en película y gracias a la información de mi amigo Andrés, estoy disfrutando de una serie que hicieron allá por el año 1984, eso sí, sólo la he encontrado en inglés (me llamo Fausto y estudié en Opening…), pero al menos ya sé de qué va la historia… jejeje.
Volviendo al libro, sólo me queda decir que ha sido una muy grata experiencia reencontrarme con un buen puñado de antiguas sensaciones que casi había olvidado, y decir que he encontrado en ‘Chocky’ ese tipo de libros que te recuerdan por qué te gusta tanto la literatura, sencillamente para poder disfrutar de historias como ésta. Absolutamente recomendada para todo aquél que quiera disfrutar de una novela de ciencia ficción ‘de las de antes’. ¡Qué bien me lo he pasado!
- Fue el coche.Parpadeé asombrado.
– ¿El coche? ¡No me digas! Pero si está perfectamente. ¿Es que le han hecho algo?
– Bueno, no exactamente el coche – corrigió – Lo que pasa es que es un coche bonito. Creo que estupendo. Bueno, pensé que Chocky estaría interesada en verlo, así que empecé a enseñárselo y a decirle cómo funcionaba y todo eso.
Otra vez apareció la zozobra en sus ojos. Creí que tendríamos otra vez lágrimas.
– Pero a Chocky no le interesaba, ¿no es eso?
Noté como se le formaba un nudo en la garganta, pero puedo controlarse y siguió hablando.
– Dijo que era ridículo, feo y basto. ¡Ella…! ¡Ella se rió de él!
Al recordar la barbaridad, su indignación creció de nuevo y casi le abatió. Se esforzó en recobrar la calma.
Empezaba yo a estar ya seriamente preocupado. Era alarmante que la hipotética Chocky pudiera provocar ese estado casi histérico de rabia e impotencia. Sentí en esos momentos no estar documentado en la naturaleza y las manifestaciones de la esquizofrenia.
Minotauro
Colección: Clásicos Minotauro
189 páginas
ISBN: 978-84-450-7767-2
17,95 euros
Posted in Uncategorized
Leave a comment